Un poblador denunció un violento caso de vandalismo en la provincia de Pucchun, distrito de Mariscal Cáceres, Camaná, luego de que sujetos ingresaran a su propiedad para robar y matar a sus gallos de pelea.
El propietario del criadero, Augusto Igreda Churata, denunció el hecho públicamente y ofreció una recompensa para identificar a los responsables de este acto de violencia.
Según relató el afectado, los sujetos aprovecharon su ausencia durante la tarde del 9 de marzo para irrumpir en la vivienda rústica, romper las mallas y destruir las jaulas. En el lugar quedaron varios animales muertos y otros desaparecieron.
En la transmisión en vivo que realizó al día siguiente del brutal ataque, se observa las condiciones en que quedó el criadero tras la violencia, pues los sujetos incluso habrían aplastado a las crías de las aves.
“Han hecho tiras los gallineros. Han matado a los animales, todo lo que han encontrado”, indicó entre lágrimas, mostrando los daños en su propiedad.
“Me siento con un nudo en la garganta muy terrible (…) da pena y tristeza mirar cómo están todos los animales. Incluso hubiera querido que se los llevaran nada más, yo me sentiría más tranquilo de esa forma”, añadió.
El criador explicó que descubrió la escena horas después de la brutalidad, y tuvo que enterrar a varias de sus aves. Incluso una gallina que incubaba huevos fue maltratada durante el ataque. Señaló que, si hubieran tenido más tiempo, también habrían lastimado a sus cerdos.
“Da mucha pena ver lo que han hecho. ¿Qué culpa tiene el animal? Han hecho este acto tan violento contra unos animales que no se han podido defender”, lamentó don Augusto, quien añadió que sospecha de que al menos dos personas estuvieron involucradas en el hecho.
Ante lo ocurrido, don Augusto presentó la denuncia en el puesto policial de Pucchun y pidió apoyo a los vecinos para identificar a los responsables. También ofreció una recompensa a quienes brinden información que permita esclarecer el ataque.
Indicó también que, debido al temor de nuevos ataques y al dolor que le provocó la pérdida de sus animales, decidió retirarse de la crianza de gallos de pelea. Por ello, puso en venta las aves que sobrevivieron junto con sus jaulas.
“Me da mucha tristeza mirar cómo quedaron los animales. Por su seguridad prefiero entregarlos a alguien que los cuide”, concluyó entre lágrimas.