El Poder Judicial decidió ampliar por 12 meses la prisión preventiva contra el expresidente Pedro Castillo, investigado por presuntamente liderar una organización criminal durante su gobierno. La medida fue adoptada por el juez supremo Edhin Campos, quien consideró que el caso presenta alta complejidad y riesgos procesales que justifican mantener la restricción de su libertad.
Según la resolución judicial, uno de los factores clave es el peligro de fuga, el cual —lejos de disminuir— se habría incrementado tras la condena de 11 años y 5 meses por conspiración para la rebelión. “Este dato incrementa el incentivo de evasión (…) ya no se trata únicamente de una prognosis de pena, sino de una condena concreta”, señala el documento, que advierte sobre una posible evasión si el exmandatario recupera su libertad.
Como antecedente, el juzgado también evaluó el contexto internacional, mencionando pronunciamientos de México durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, los cuales cuestionaron el proceso contra Castillo. Para el tribunal, este escenario podría facilitar un eventual refugio en el extranjero, configurando un riesgo “real, concreto y actual” de que el investigado eluda la justicia.
De acuerdo con la Fiscalía, Castillo habría encabezado una red criminal enquistada en entidades como Petroperú, Provías Descentralizado y el Ministerio de Vivienda, con el objetivo de direccionar contrataciones públicas. Los cargos incluyen tráfico de influencias agravado y colusión, en un caso que sigue generando alto impacto político y debate ciudadano en el Perú.