Perú y Chile acordaron reforzar el control en su frontera de Tacna y Arica, tras reportar una reducción de la migración irregular durante la III reunión del Comité Binacional de Cooperación Migratoria. El encuentro, liderado por Hugo de Zela y Francisco Pérez Mackenna, permitió evaluar la situación en la zona limítrofe y fortalecer la coordinación bilateral.
“Se mantendrá un intercambio permanente de información para enfrentar este fenómeno”, señalaron ambas delegaciones.
Como parte de los acuerdos, se intensificarán los patrullajes conjuntos entre la Policía Nacional del Perú (PNP) y sus pares chilenos, con el objetivo de frenar el ingreso irregular y combatir delitos como el tráfico ilícito de personas. Asimismo, se implementará una metodología común de verificación migratoria con reportes periódicos y canales directos de comunicación para mejorar la respuesta operativa.
En paralelo, ambos países avanzarán en la modernización de los complejos fronterizos de Santa Rosa y Chacalluta, buscando un tránsito más ordenado y seguro. Este punto es clave para regiones como Tacna y Arica, donde miles de ciudadanos dependen del flujo diario. Además, se evalúan medidas para reducir los tiempos de espera y facilitar la movilidad de trabajadores y residentes de la zona.
El acuerdo se da en un contexto de creciente tensión en Tacna, donde se han implementado zanjas y barreras físicas para contener la migración irregular. Como antecedente, el Gobierno peruano declaró en noviembre de 2025 el estado de emergencia en la zona. Ambas naciones acordaron mantener el diálogo y convocar una nueva reunión en mayo para evaluar avances y ajustar estrategias frente a este desafío regional.