El Gobierno del Perú, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, expresó su condena oficial a los recientes ataques contra países del Golfo y Medio Oriente, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar y Jordania, así como Bahréin y Kuwait. En su pronunciamiento oficial, la Cancillería formuló votos para que “se reduzcan las tensiones bélicas en la zona” y se evite una escalada que comprometa la estabilidad regional y global.
En su posición diplomática, el Ejecutivo reafirmó el “respeto irrestricto al derecho internacional” y a principios como la soberanía, la integridad territorial y la solución pacífica de controversias. El comunicado subraya que estos lineamientos están en concordancia con la carta de la Naciones Unidas, organismo que promueve mecanismos diplomáticos para prevenir conflictos armados y preservar la paz internacional.
El pronunciamiento peruano se da tras las operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos y Israel contra objetivos en Irán, incluidos puntos en Teherán. Estos hechos desencadenaron una respuesta iraní con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y bases estadounidenses en la región, elevando la tensión en una zona estratégica por su peso energético, comercial y militar.
“El Perú espera que las partes involucradas prioricen el diálogo y la diplomacia”, señala el mensaje oficial, que busca marcar distancia frente a la violencia y reforzar una política exterior basada en la contención. Con esta declaración, el país se suma al llamado internacional para frenar la escalada en Medio Oriente y evitar un conflicto de mayores proporciones.