A pocos días del debate presidencial en Perú, la candidata Marisol Pérez Tello volvió al centro de la agenda política al pronunciarse sobre el caso Odebrecht y su decisión de destituir a la exprocuradora Katherine Ampuero. En entrevista con RPP, la exministra de Justicia defendió su gestión y rechazó los cuestionamientos, calificando de “negligente” el trabajo de Ampuero, en un contexto marcado por alta tensión electoral y fuerte interés en redes sociales.
Pérez Tello centró su defensa en el Decreto de Urgencia 003, emitido en 2017 durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, el cual —según afirmó— fue clave para evitar que la constructora Odebrecht retirara dinero del país tras confesar actos de corrupción.
“Odebrecht son delincuentes. Se hubieran llevado toda la plata del Perú si yo no hubiera impedido que el dinero saliera”, sostuvo. Además, aseguró que gracias a esta medida se garantizaron más de 900 millones de soles para futuras reparaciones civiles.
Sobre la salida de Katherine Ampuero, la candidata fue enfática: “Yo voté a una negligente, no puedo menos que estar feliz”. Explicó que la decisión se basó en fallos judiciales que cuestionaron el manejo técnico del caso. “El colegiado la califica de negligente porque no aplicó el 003”, afirmó, agregando que las acciones posteriores del procurador Jorge Ramírez demostraron que no existió protección política desde el Ministerio de Justicia.
En la recta final hacia el debate presidencial, Pérez Tello también respondió a las críticas de sus adversarios y defendió su trayectoria. “Soy empresaria, he dado trabajo toda mi vida”, señaló, rechazando etiquetas ideológicas. Asimismo, marcó distancia de otros candidatos como Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, al advertir sobre conflictos de interés. “Si caviar es defender derechos humanos y la ley, díganme como quieran”, concluyó, buscando posicionarse con fuerza en la conversación digital previa a las elecciones.