La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, fue impactada en el rostro por un globo con agua durante una caravana política en Iquitos, hecho que quedó registrado en video y se viralizó rápidamente en redes sociales en plena campaña rumbo a las elecciones 2026.
El episodio ocurrió mientras cientos de personas se congregaban en las calles de la ciudad amazónica para acompañar o rechazar su paso. Fujimori continuó su recorrido sin interrumpir su agenda y sin mostrar molestia visible, pese a que durante el trayecto también recibió otros chorros de agua de origen incierto. El incidente no dejó daños físicos, pero sí encendió el debate político en plataformas digitales.
Entre los asistentes surgieron versiones divididas: algunos atribuyeron el lanzamiento del globo al ambiente festivo de los carnavales amazónicos, mientras que otros lo interpretaron como una manifestación de rechazo político contra la lideresa fujimorista. La escena, compartida miles de veces, volvió a colocar a Fujimori en el centro de la conversación pública.
El hecho se produce en un contexto electoral competitivo. Según la última encuesta nacional de CPI, Keiko Fujimori se ubica en el segundo lugar de intención de voto con 7.0 %, detrás de Rafael López Aliaga (13.9 %), mientras el 29.1 % del electorado permanece indeciso. El estudio, realizado entre el 14 y el 18 de febrero de 2026, evidencia un escenario fragmentado y un alto nivel de hartazgo ciudadano.
En paralelo, la candidata también afronta debate en el ámbito familiar tras las declaraciones públicas de su hija, Kyara Villanella, sobre el aborto en casos de violación. Fujimori sostuvo en RPP: “En casa tengo largos debates con mis hijas… yo tengo una postura, yo defiendo la vida y mis hijas tienen otra”, reiterando que su apoyo al aborto se limita a casos donde la vida de la madre está en riesgo. Así, entre caravanas, encuestas y controversias, la campaña de Keiko Fujimori continúa en un clima de efervescencia política y polarización.