La Junta Nacional de Justicia (JNJ) anunció la convocatoria de un concurso público de méritos para seleccionar y nombrar al nuevo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), tras la renuncia de Piero Alessandro Corvetto Salinas el 21 de abril. La decisión fue adoptada por unanimidad el 24 de abril de 2026, en un contexto marcado por cuestionamientos a la gestión electoral durante los recientes comicios, lo que ha generado amplio debate en la opinión pública.
De acuerdo con la resolución oficial, el Pleno de la JNJ será el encargado de aprobar las bases y la convocatoria del proceso, que deberá publicarse en el Boletín Oficial de la Magistratura, en el diario oficial El Peruano y en otro medio de mayor circulación, además de la página web institucional.
El organismo precisó que “corresponde convocar a Concurso Público para el nombramiento de Jefe de la ONPE”, enfatizando que se busca garantizar la transparencia y legalidad en la designación de la nueva autoridad electoral.
Sin embargo, la renuncia de Corvetto ha sido cuestionada desde el ámbito legal, debido a que la Ley Orgánica de la ONPE establece restricciones durante procesos electorales en curso. El artículo 10 señala que este cargo “es irrenunciable durante el proceso electoral (...) salvo que sobrevenga impedimento debidamente fundamentado”.
En esa línea, el abogado constitucionalista Jorge Jáuregui advirtió que “el jefe de la ONPE no puede ni renunciar ni ser removido, porque se busca proteger la organización electoral y la voluntad popular”.
La dimisión de Corvetto se produjo tras detectarse irregularidades en la distribución y traslado del material electoral durante las Elecciones 2026, lo que obligó a extender la jornada de votación y derivó en una investigación del Ministerio Público por presunta colusión.
Este escenario ha intensificado el debate sobre la institucionalidad electoral en el Perú y ha puesto bajo la lupa los mecanismos de control y supervisión en los procesos democráticos.