La denuncia contra el exministro Ángelo Alfaro suma nuevos elementos. Jennifer Dona Canani reveló episodios de presunto control y encierro durante la relación que mantuvieron cuando ella era menor de edad. “No podía salir, todo era informado a él”, declaró, describiendo un entorno de vigilancia constante que, según su versión, marcó su vida desde la adolescencia.
De acuerdo con su testimonio, los hechos ocurrieron cuando tenía 16 años y Alfaro 47, relación que derivó en un embarazo. La joven relató que su rutina cambió drásticamente: dejó la educación regular y terminó la secundaria en horario nocturno debido a la exposición pública. “Pasé de ser estudiante a ser madre, en medio de una situación que no podía controlar”, afirmó, evidenciando las consecuencias personales y sociales que enfrentó.
En respuesta, Alfaro negó las acusaciones y sostuvo que se trató de una relación consentida. “Yo nunca he violado a nadie (…) nunca la forcé”, manifestó, además de insinuar que la denuncia tendría motivaciones económicas. Sin embargo, Canani rechazó esta versión y aseguró que su decisión de hablar responde a un proceso personal. “Quiero liberarme emocionalmente de todo lo vivido y poder seguir adelante”, enfatizó.
El caso ha reavivado el debate sobre violencia contra menores y el rol de las instituciones en la protección de víctimas. En el Perú, entidades como la Policía Nacional del Perú y los Centros de Emergencia Mujer ofrecen atención permanente para este tipo de denuncias. Mientras tanto, la situación del exministro continúa bajo escrutinio público, en un contexto de creciente exigencia de justicia y transparencia.