Una investigación del programa Cuarto Poder puso bajo la lupa una serie de contrataciones en el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) que tendrían como denominador común la militancia en Somos Perú y la cercanía con la dirigencia del partido. El reportaje señala que los casos se produjeron luego de que José Jerí asumiera la Presidencia de la República en octubre de 2025 y designara como ministra a Sandra Gutiérrez Cuba, también afiliada a dicha agrupación política.
Según el dominical, en el MIMP se detectaron casi una docena de órdenes de servicio otorgadas a personas afiliadas a Somos Perú, varias de ellas sin experiencia previa en el Estado ni trayectoria académica registrada. Todos los beneficiados, indica el reportaje, tendrían vínculos con Patricia Li, presidenta del partido. Uno de los casos es el de Jean Paul Sosa, afiliado de 25 años, quien el 15 de diciembre de 2025 recibió una orden de servicio por S/ 2 500 como auxiliar administrativo, pese a no contar entonces con Registro Nacional de Proveedores ni grados académicos inscritos en Sunedu.
Otra situación cuestionada es la de Carlos Huamán Zamudio, militante de Somos Perú, quien obtuvo el 21 de noviembre de 2025 una orden de servicio por S/8 000 para labores de sistematización y análisis de información. El reportaje advierte que un día antes, el 20 de noviembre, Huamán recién había regularizado su registro de proveedores, que se encontraba inactivo desde 2015. En la lista también figura Laris Mediana Rabanal, de 24 años, quien recibió una orden de servicio el 12 de diciembre de 2025, pese a no tener experiencia estatal, RUC activo ni grado académico registrado al momento de la contratación.
El informe incluye además el caso de Luis Antonio Calderón, quien pasó de un contrato de S/ 2 800 en el Gobierno Regional de Ica en 2022 a recibir dos órdenes de servicio en el MIMP por S/18 000 y S/4000. Para la analista política Mabel Huertas, si bien la contratación de militantes “hasta cierto punto es legítima”, el problema aparece cuando se deja de lado la meritocracia. “¿Estas personas están preparadas para ocupar estos puestos? Si no lo están y esto responde a favores o clientelismo, el Estado termina siendo una bolsa de trabajo para quienes rodean al poder”, advirtió, en un contexto de crecientes cuestionamientos a la transparencia en la gestión pública.