El economista Eduardo Ramos criticó el pedido constante de financiamiento urgente para Petroperú al considerarla en “banca rota”.
El rechazo se da porque una vez más, el presidente del directorio de la empresa estatal, Roger Arévalo, presentó este 28 de abril la propuesta ante la Comisión de Presupuesto del Congreso, exigiendo aceptar el crédito del sector privado de 2000 millones de dólares, de lo contrario, en mayo, las refinerías del país dejarían de producir combustible.
Tras la exigencia, el economista enfatizó en, “Mes a mes exige financiamientos millonarios, pero todo el dinero se pierde entre la burocracia interna, los contratos amañados y entre las más de 50 gerencias internas y de 10 mil trabajadores en todo el Perú”, cuestionó.
Sin embargo, el presidente de la empresa petrolera defendió su propuesta señalando que el Estado debe respaldar como garante ante esta situación excepcional, y será el sector privado quién otorgue el financiamiento.
“No es un aporte directo del Estado, sino una garantía en caso de contingencia”, explicó el titular de Petroperú, al señalar que esta alternativa busca atender la falta de liquidez inmediata sin comprometer recursos fiscales. En esa línea, afirmó que el Gobierno evalúa el pedido.
JUSTIFICA CRISIS. Arévalo defendió la necesidad de financiamiento al advertir que Petroperú atraviesa una coyuntura crítica marcada por factores externos e internos.
Detalló que la refinería de Iquitos ya se encuentra paralizada por falta de petróleo, mientras que las de Talara y Conchán están en riesgo de detener operaciones en mayo.
Atribuyó esta situación a la crisis energética internacional, con conflictos geopolíticos que han elevado los precios del petróleo y reducido su disponibilidad.
“El problema no es solo de precio, sino de acceso al petróleo”, sostuvo, al subrayar que las condiciones del mercado —como pagos al contado exigidos por proveedores— agravan la situación financiera de la empresa estatal.