En el marco de la elección de los 24 delegados que definirán las candidaturas de Alianza para el Progreso, César Acuña aseguró que su partido está en condiciones de asumir la conducción del país. Señaló que, tras 25 años de vida institucional, “ya le corresponde a APP la oportunidad de gobernar el Perú”, destacando que esta etapa es decisiva antes de la ratificación de sus postulantes al Congreso, Parlamento Andino y la presidencia el próximo 12 de abril del 2026.
Acuña defendió su experiencia como exalcalde de Trujillo y gobernador de La Libertad, resaltando inversiones superiores a los 15 mil millones de soles durante su gestión regional. Afirmó que esos recursos se tradujeron en crecimiento económico, desarrollo y generación de empleo, y sostuvo que su conocimiento del Congreso y de los gobiernos locales y regionales le brinda ventaja frente a otros aspirantes.
El líder de APP también respondió a cuestionamientos sobre obras paralizadas y escándalos pasados, afirmando que las acusaciones en su contra nunca prosperaron. Recordó que en campañas previas fue objeto de denuncias falsas y afirmó tener la conciencia tranquila. “No pueden decir que he cogido un centavo ni que he negociado obras”, señaló, subrayando que la población “ya no cree en noticias creadas”.
Respecto al caso legal de su hermano Óscar Acuña, dijo que se trata de una operación financiera en calidad de préstamo, según la carpeta fiscal, y cuestionó la prisión preventiva dictada sin previo citatorio. Pidió que se respete el derecho a la defensa y sostuvo que el caso busca perjudicar su candidatura, aunque aseguró que no lo detendrá. “Voy a trabajar más”, afirmó.
Finalmente, Acuña se refirió a su renuncia como gobernador regional y negó que afecte su imagen. Señaló que en La Libertad la decisión ha sido recibida con entusiasmo, pues —dijo— una eventual presidencia permitirá completar las obras inconclusas. “Si sin ser presidente he conseguido tantos recursos, imaginen si lo soy”, expresó.