Durante la cuarta edición del debate presidencial, dos candidatos enfocaron sus propuestas en el aumento del presupuesto a Educación ofreciendo distribuir el 7 al 8 % del Producto Bruto Interno (PBI) en cinco años.
Sin embargo, el sociólogo y analista político Mario Berrios Espezúa, cuestiona estas iniciativas porque no es fácil incrementar ese porcentaje, puesto que lograr el presupuesto actual del sector tomó 30 años, calificó las propuestas como populistas.
“Las iniciativas de los candidatos son generalidades, están alejadas del diagnóstico real. Haciendo énfasis en el aumento de presupuesto para el sector, cuanto me gustaría que se incremente, pero tomando en cuenta la realidad del país, es imposible el incremento de 2 % porque para tener el presupuesto actual fue una insistencia de 30 años, es decir desde los 90, es imposible que ejecuten en 5 años”, sentenció el sociólogo.
PÉRDIDA DE DIAGNÓSTICO. En esa misma línea, Berríos cuestiona las propuestas de los candidatos, como aumentar el presupuesto para la innovación o permitir el ingreso libre a las universidades, porque considera que no abordan el problema de fondo.
Según señala, el verdadero problema es la pérdida de rumbo en la educación superior, que antes es supervisada por la Superintendencia Nacional de Educación Superior (Sunedu), entidad encargada de fiscalizar a las universidades y garantizar estándares de calidad, pero que fue debilitada por decisiones de la clase política.
“Esta edición del debate presidencial evidenció la falta de conocimiento que tienen los candidatos presidenciales del sector, porque eran propuestas alejadas de la realidad, solo uno de los aspirantes al sillón de Pizarro, menciono convertir a la Sunedu en una entidad independiente, similar al BCR, para que no vea tergiversada por fines políticos” sentenció.
PROPUESTAS SIN ARGUMENTOS. Asimismo, durante la sesión del debate, los candidatos usaron su tiempo de intervención para presentar propuestas tras propuestas, sin embargo, no supieron como argumentar el cómo llevarlas a la realidad.
Preguntas como, ¿de dónde saldrá el financiamiento para el proyecto?, ¿de qué recursos necesitarás para concluir?, ¿cómo pretenden implementar la tecnología para los maestros, cuando el 55 % de profesores son analfabetos tecnológicos?, quedaron sin respuesta, los candidatos prefirieron mantener el micro apagado.
PROPUESTAS DE EMPLEO. En la misma línea, los aspirantes a la presidencia, presentaron sus propuestas para formalizar a las empresas y mypes informales, también impulsan miles de empleos, plantearon créditos para el emprendedor y respeto a los trabajadores.
Lamentablemente, no supieron fundamentar el cómo ejecutarlas. Anunciaban que el dinero sería destinado con el ahorro que se tendrá eliminando a la corrupción y a la actual clase política.
PULLAS EN DEBATE. La confrontación de planes de gobierno, por instantes perdieron su enfoque, agravios entre los competidores. Berrios mencionó que las pullas forman parte del debate entre candidatos. Sin embargo, los candidatos deberían gestionar sus tipos para priorizar sus iniciativas por encima de las ofensas.