El Gobierno peruano dispuso una nueva suspensión de la temporada de pesca de anchoveta en la zona norte-centro del litoral, considerada la principal área de extracción industrial del país. La decisión fue adoptada por el Ministerio de la Producción luego de que reportes científicos advirtieran una alta presencia de ejemplares juveniles y un escenario ambiental cada vez más complejo debido al calentamiento de las aguas asociado al desarrollo de El Niño Costero.
La medida impacta directamente en la primera temporada de pesca 2026, iniciada en abril con una cuota autorizada superior a 1,9 millones de toneladas destinadas principalmente a la producción de harina y aceite de pescado. Según las evaluaciones técnicas, la captura de individuos que aún no alcanzan la talla adecuada podría comprometer la recuperación natural de la biomasa y afectar la sostenibilidad de una de las pesquerías más importantes del mundo.
Las autoridades explicaron que la suspensión busca garantizar el proceso de reclutamiento biológico, fundamental para asegurar la continuidad del recurso en los próximos años. Los estudios realizados en las últimas semanas muestran que la presencia de anchovetas juveniles continúa siendo significativa y que las condiciones oceanográficas podrían incrementar los riesgos para la especie si se mantiene la actividad extractiva sin restricciones.
La reanudación de las operaciones dependerá de los próximos informes científicos y del monitoreo permanente de las condiciones marinas. La anchoveta representa un pilar estratégico para la economía peruana, por lo que cualquier decisión sobre su explotación tiene repercusiones directas en la industria pesquera, las exportaciones, la generación de empleo y el desempeño de uno de los sectores productivos más relevantes del país.