“Esto es como una pesadilla”. Con esas palabras, la madre del suboficial de segunda de la Policía Nacional del Perú, Jairo Bernardo Gamboa Tineo, asesinado en Comas, describió el dolor que vive su familia tras el brutal ataque que acabó con la vida de su hijo.
CASO. Según testigos, el efectivo de 32 años se encontraba en su día de descanso la noche del viernes 13 de marzo, jugando un partido de fulbito con familiares y amigos en una losa deportiva ubicada en la avenida Prolongación Trapiche.
Entonces, un sujeto armado y con el rostro cubierto ingresó a la losa deportiva, identificó al suboficial, fue directamente hacia él y le disparó varias veces en la cabeza y el pecho.
El efectivo perdió la vida en el lugar, mientras que el sujeto escapó en una motocicleta con un cómplice.
FAMILIA. La madre del suboficial describió el momento en que recibió la desgarradora noticia.
“Yo estaba en mi casa descansando porque yo trabajo (….) Mi esposo me dice: ‘me lo han matado a Jairo, está muerto’. Ni a un animal lo hacen así (…) mi hijo ni siquiera es delincuente, ni borracho, ni mujeriego (…) y de un momento a otro veo a mi hijo con un montón de balas en su cabeza… no entiendo… esto es como una pesadilla”, expresó con dolor.
Según la mujer, su hijo siempre estuvo comprometido con su trabajo y ayudaba a la comunidad cuando era requerido. Por ello, sospecha que el ataque podría tratarse de una represalia vinculada a su labor policial.
“Creo que ha sido como una venganza… mi hijo estaba sentadito y ni siquiera se pudo defender. Estaba sentadito con su hija en brazos... quizá también me la hubieran matado a la bebé”, sostuvo.
VÍCTIMA. Las autoridades analizan distintas hipótesis sobre el móvil del crimen, entre ellas el trabajo del suboficial, quien ofrecía resguardo a empresas de transporte que denunciaban extorsiones.
La familia pide justicia, ya que la partida del policía deja a una menor de 2 años en la orfandad, quien vio a su padre morir frente a sus ojos.
Esta tragedia ocurre a menos de una semana después de la muerte de Michael Ramírez León, otro efectivo policial, en Bellavista, Callao. El suboficial fue atacado en la puerta de su casa cuando salía a botar la basura, y perdió la vida tras recibir más de ocho disparos.