La Policía Nacional del Perú (PNP) dispuso mayor protección personal y familiar para los generales Víctor Revoredo Farfán y Franco Moreno Panta, tras recibir amenazas de muerte presuntamente vinculadas a la organización criminal Los Pulpos de Trujillo. El anuncio fue realizado por el comandante general Óscar Arriola, quien señaló que las intimidaciones se produjeron luego de la captura, en Bolivia, de Keysi Salvatierra Vigo, identificada como pareja de Johnsson Smit Cruz Torres, sindicado cabecilla de la banda.
Arriola precisó que el refuerzo de seguridad será inmediato y busca prevenir represalias tras los recientes golpes policiales a las estructuras criminales. “El objetivo fundamental es garantizar la integridad no solo de los oficiales directamente amenazados, sino también de sus familias, y mantener una vigilancia continua sobre cualquier movimiento sospechoso en su entorno”, afirmó. Añadió que estas acciones responden a los resultados obtenidos por la institución, como la reducción de denuncias por extorsión y la disminución de homicidios en varias regiones.
Según el alto mando, las amenazas se estarían propagando por redes sociales y guardan relación directa con la detención de Salvatierra Vigo, considerada una pieza clave del entramado extorsivo. La PNP interpreta estos mensajes como una reacción criminal frente a las capturas recientes y ratificó su tolerancia cero. “Estamos actuando para proteger a quienes enfrentan a estas organizaciones y han logrado resultados importantes”, sostuvo Arriola, al asegurar seguimiento permanente a cualquier maniobra delictiva.
Las declaraciones se dieron durante la presentación de siete ciudadanos extranjeros detenidos por integrar una banda dedicada a la extorsión de transportistas y comerciantes en Lima Este, como antecedente de la ofensiva policial contra el crimen organizado. En paralelo, reapareció el nombre de Jhon Cruz Arce, excarcelado fundador de ‘Los Pulpos’, quien difundió una carta negando vínculos con el reciente atentado al grupo musical Armonía 10 en Trujillo. Pese a ello, las autoridades mantienen investigaciones abiertas sobre posibles nexos entre antiguos y actuales miembros de la red criminal.