Las intensas lluvias en Moquegua dejaron incomunicado al anexo de Ronjadero, en el distrito de Coalaque, tras el colapso de la carretera principal por lodo y material de arrastre. Según pobladores, el tránsito vehicular y peatonal está totalmente interrumpido, afectando el traslado de productos agrícolas y el acceso a servicios básicos.
Los comuneros señalaron que se requería maquinaria pesada específica para este tramo esperando un pronunciamiento claro de las autoridades sobre acciones inmediatas.
“Necesitamos apoyo urgente, estamos aislados”, expresaron, recordando que esta carretera es clave para la conexión con otros centros poblados y mercados locales. La situación ha generado malestar e incertidumbre en la población rural de Sánchez Cerro.
En paralelo, el Gobierno Regional de Moquegua, a través del Proyecto Especial Regional Pasto Grande (PERPG), informó que ejecuta trabajos de rehabilitación en otras vías afectadas por deslizamientos y huaicos vinculados a la obra de separación de aguas de Coalaque. Con maquinaria pesada —una retroexcavadora y un tractor a ruedas— se logró limpiar cerca de tres kilómetros desde el puente Salado hasta Ullucan, liberando el tramo Coalaque–Ullucan.
Las labores continúan hacia Palcamayo con el retiro de lodo, piedras y escombros, priorizando puntos críticos para garantizar la seguridad del personal y de los pobladores. Este proyecto busca mejorar y ampliar los servicios de agua para riego en seis localidades del distrito, una obra clave para la agricultura regional. Mientras tanto, Ronjadero permanece aislado y a la espera de una respuesta concreta que restablezca el libre tránsito y la seguridad de sus habitantes ante las lluvias en Coalaque.