La ciudad del Cusco amaneció de luto el domingo 31 de mayo, tras conocerse el fallecimiento del historiador Germán Zecenarro Madueño, reconocido investigador, docente universitario y exrector de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC).
Su partida deja un profundo vacío en el ámbito académico y cultural, donde durante décadas destacó por su permanente defensa de la memoria histórica y la identidad andina.
Nacido en 1937 en el distrito de Quehue, provincia de Canas, Zecenarro dedicó gran parte de su vida al estudio de la historia regional y nacional.
DIFUSOR DEL LEGADO DE TÚPAC AMARU. Fue considerado uno de los principales especialistas en la nación K’ana y en el proceso emancipador liderado por José Gabriel Túpac Amaru II y Micaela Bastidas. Sus investigaciones contribuyeron a fortalecer el conocimiento sobre la historia de los pueblos andinos y el legado de los movimientos de resistencia indígena.
Formado en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, obtuvo el título de profesor de Educación Primaria en 1958. Posteriormente alcanzó el grado de doctor en Letras y Ciencias Humanas en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, institución que años más tarde dirigiría como rector.
Su trayectoria académica fue reconocida con el título de doctor honoris causa de La Cantuta y diversas distinciones por su aporte a la educación y la investigación histórica.
Más allá de los cargos y reconocimientos, quienes lo conocieron destacan su sencillez, humildad y permanente disposición para compartir conocimientos.
Generaciones de estudiantes encontraron en él no solo a un maestro, sino también a un referente ético y profesional. Su pasión por la historia convertía cada conversación en una lección sobre el pasado del Cusco y de los pueblos del sur andino.
MICAELA BASTIDAS. Uno de los temas que investigó con especial dedicación fue la vida de Micaela Bastidas. Zecenarro sostenía que la heroína no nació en Tamburco, como señalan algunas versiones históricas, sino en el distrito de Pampamarca, en la provincia de Canas.
Esta y otras investigaciones reflejan su permanente interés por reivindicar la historia de las comunidades andinas desde una perspectiva regional.
Su legado también permanece en publicaciones, investigaciones y en la formación de historiadores que continuaron sus enseñanzas. Entre ellos destaca el historiador Eleazar Crucinta Ugarte, quien le dedicó la obra Yo también hago Historia: Germán Zecenarro Madueño, publicada en 2007 como homenaje a quien consideró uno de sus principales maestros.
Con la partida de Germán Zecenarro Madueño, el Cusco pierde a uno de sus más importantes guardianes de la memoria histórica. Sin embargo, su trabajo académico, su compromiso con la identidad andina y el recuerdo de quienes aprendieron de él mantienen vigente una trayectoria que trascendió las aulas para convertirse en patrimonio intelectual de toda una región.