El Gobierno oficializó la declaratoria de estado de emergencia en diversos distritos fronterizos de Puno, mediante el Decreto Supremo N.º 056-2026-PCM, publicado en el diario oficial El Peruano.
La medida regirá por 60 días calendario y busca enfrentar la criminalidad organizada, situaciones de violencia, así como fortalecer el control migratorio y la vigilancia en zonas limítrofes del país.
Los distritos fronterizos afectados con la medida en Puno son: Sandia, San Antonio de Putina, Huancané, Moho, Yunguyo, Chucuito y El Collao, Desaguadero, Cojata y Capazo.
La norma establece que la Policía Nacional del Perú (PNP) mantendrá el control del orden interno, mientras que las Fuerzas Armadas del Perú brindarán apoyo operativo en las jurisdicciones comprendidas.
¿POR QUÉ PROTEGEN LAS FRONTERAS? Según el Ejecutivo, la decisión responde a informes reservados de inteligencia policial que alertan sobre delitos como tráfico ilícito de migrantes, narcotráfico, trata de personas, contrabando, uso ilegal de armas y otras actividades delictivas en zonas fronterizas.
Durante la vigencia del Estado de Emergencia se restringen determinados derechos constitucionales, como la inviolabilidad de domicilio, libertad de tránsito, libertad de reunión y seguridad personal.
Además, actividades públicas masivas, como eventos religiosos, deportivos o culturales, requerirán autorización previa de las autoridades competentes.
En la declaratoria -además- de Puno, están involucrados más de 30 distritos estratégicos ubicados en la frontera del país: Amazonas, Cajamarca, Madre de Dios, Piura y Ucayali.