El mercado inmobiliario de Cusco vive un momento de expansión impulsado por nuevas inversiones, el dinamismo turístico y el desarrollo de infraestructura clave. Este escenario atrae a inversionistas y familias que buscan propiedades con alta rentabilidad y plusvalía en una de las ciudades más visitadas del país.
Especialistas del sector señalan que la percepción de Cusco como una ciudad segura, junto con el constante flujo de turistas, fortalece la rentabilidad de las propiedades. Según Álvaro Nina, CEO de Inkasa, el crecimiento del mercado responde a cuatro factores: la demanda interna sostenida, el auge de alquileres de corto plazo tipo Airbnb, la plusvalía urbana y la diversidad de opciones de inversión.
En zonas residenciales como Magisterio y Quispicanchis, destacan proyectos inmobiliarios que incorporan estándares internacionales de eficiencia y diseño. Paul Ambía Olivera, CEO del Grupo Wamol, indicó que desarrollos como Residencial Velia, Vasari, Carmelia y Residencial Refugio cuentan con precertificación EDGE, con precios entre USD 1,750 y USD 1,850 por metro cuadrado.
El desarrollo también se extiende hacia el Valle Sagrado, especialmente en el corredor hacia Chinchero, donde nuevas obras viales y el futuro aeropuerto impulsan la valorización del suelo. En zonas como Ayarmacca y Simatauca, proyectos de comunidades planificadas ofrecen terrenos entre S/ 220 y S/ 300 por metro cuadrado.
No obstante, especialistas advierten sobre desafíos en el sector, como la presencia de desarrolladores informales y posibles riesgos legales, por lo que recomiendan a los compradores asesorarse adecuadamente antes de invertir.