El inicio del año escolar en zonas rurales de Tacna evidencia que nada mejora porque persisten las graves deficiencias en infraestructura educativa, tras inspecciones que revelaron condiciones precarias que ponen en riesgo la seguridad y salud de los estudiantes.
El consejero regional Juan Ramos denunció que diversas instituciones educativas presentan abandono y falta de mantenimiento, situación que expone a los escolares a riesgos estructurales y condiciones inadecuadas para el aprendizaje.
Uno de los casos más críticos se registró en la I.E.I. San Isidro Labrador, en Magollo, donde una estructura metálica que sostenía la malla Raschel se desprendió y cayó sobre una plataforma deportiva mientras los niños realizaban actividades. Afortunadamente, no se reportaron heridos.
En la comunidad de Ancomarca, la institución educativa José Olaya Balandra no recibe mantenimiento integral desde 2009. Durante la inspección se detectaron carpetas deterioradas, pizarras en mal estado, paredes despintadas y ausencia de protección contra la radiación solar.
Ramos cuestionó la gestión del Gobierno Regional de Tacna y de la UGEL, señalando que los colegios rurales reciben menor atención frente a los centros urbanos, pese a que los pedidos de mantenimiento fueron presentados desde el año pasado.