Opinión

Jornada mundial del enfermo

post-img
DIARIO VIRAL

DIARIO VIRAL
redaccion@diarioviral.pe

Cada 11 de febrero la Iglesia celebra la memoria litúrgica de la Virgen de Lourdes y, desde hace 34 años, celebra también la Jornada Mundial del Enfermo. El papa Francisco había deseado que este año esa jornada se celebrara en nuestro Santuario de la Virgen de Chapi y así nos fue comunicado por escrito hace un tiempo. Lamentablemente, considerando que las lluvias de esta época ocasionan que muchos vuelos sean cancelados, no hubiera sido prudente correr el riesgo de que la delegación del Vaticano y aquellas de otras partes del Perú y del extranjero no pudieran llegar a nuestra ciudad, así que tuvimos que recomendar que se celebre en otro lugar del Perú y será en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz, en Chiclayo. Por causa también de las lluvias, no asistirá una delegación de Arequipa, pero eso no impide que desde nuestros hogares y comunidades nos podamos unir espiritualmente a tan magno evento, para lo cual los invito a meditar sobre el mensaje que el papa León XIV ha escrito para esta Jornada Mundial, el cual pueden encontrar fácilmente por internet.

En dicho mensaje, el papa nos alerta ante «la cultura de lo rápido, de lo inmediato, de las prisas, así como también del descarte y la indiferencia, que nos impide acercarnos y detenernos en el camino para mirar las necesidades y los sufrimientos a nuestro alrededor», y nos recuerda que «la compasión y la misericordia hacia el necesitado no se reducen a un mero esfuerzo individual sino que se realizan en la relación: con el hermano necesitado, con quienes lo cuidan y, fundamentalmente, con Dios que nos da su amor». En efecto, ante una sociedad que se consume en lo efímero y en el individualismo, los cristianos estamos llamados a hacernos prójimos de quienes sufren, por ejemplo a causa de alguna enfermedad, y lo podemos hacer en la medida de la relación que mantengamos con Dios; porque, como también dice León XIV en su mensaje, «esta caridad se alimenta necesariamente del encuentro con Cristo, que por amor se entregó por nosotros».

La intimidad con el Señor a través de la escucha de su palabra, la oración personal, la participación en la liturgia comunitaria, especialmente la Eucaristía, hace posible que tomemos conciencia del amor de Dios hacia nosotros y, en esa medida, va surgiendo en nosotros la compasión que, como sigue diciendo el papa, «es un sentimiento que brota del interior y lleva al compromiso con el sufrimiento ajeno». Nos conmovemos ante la persona que sufre y eso nos lleva a la acción, porque «encendidos por ese amor divino podemos realmente entregarnos en favor de todos los que sufren, especialmente de nuestros hermanos enfermos, ancianos y afligidos». Es el amor cristiano que tiene su origen en el amor de Dios y participa de ese amor amando a Dios en el prójimo. En otras palabras del mismo papa León: «el amor al prójimo representa la prueba tangible de la autenticidad del amor a Dios…servir al prójimo es amar a Dios en la práctica». Lo dice con toda claridad el apóstol San Juan: «Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor…quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve…quien ama a Dios, ama también a su hermano» (1Jn 4,8-21).

author-img_1

Diario Viral

Redacción

Somos una multiplataforma digital. Desde Arequipa, te ofrecemos las mejores noticias locales, nacionales e internacionales. Somos los creadores del primer diario digital gratuito de la Ciudad Blanca.

Articulos Relacionados