¿Qué es el poder mafioso?. Interesado en buscar una definición al respecto, encontré una que satisfizo mi curiosidad. El escritor y médico Dr. José S. Bedoya, en su libro: La sociedad enferma, propone un concepto de poder mafioso: “ Red de personajes corruptos o envueltos en prácticas corruptas que actúan en forma concertada, a la sombra del poder político, administrativo y social, copando posiciones de poder e influencia, en instituciones públicas, con la finalidad de cometer sus delitos y evitar la acción de la justicia, para lograr impunidad”.
El ejercicio del poder mafioso, aunque pretenda ocultarse, va a estar presente, abierta o subrepticiamente, en cualesquiera de sus formas y matices, en el proceso electoral del 12 de abril 2026. No podría estar ausente, porque – como ellos mismos pregonan - los pactos, no se pueden romper, aun cuando el deseo individual de cada partido competidor, decida abrirse paso, unilateralmente, para llegar primero a la meta.
Si los partidos inmersos en el poder mafioso que invierten millones en redes sociales y en asesores extranjeros, rompiesen el pacto, entonces pondrían en riesgo temporal sus malévolas intenciones - digo temporal, porque luego de los resultados y de analizar la distribución de curules en el Senado, retomarán sus impredecibles pactos para gobernar juntos; impondrán sus condiciones y volveremos a la misma vaina; no obstante, los porcentajes nada representativos – aunque legales - serán, absolutamente, ilegítimos -
Por esta razón, la población tiene el poder supremo para desactivar, el pacto mafioso. Lo importante es concurrir temprano y ejercer su derecho ciudadano, sin viciar el voto, porque ello abonaría en beneficio de los mafiosos. En ese momento crucial, acuérdense, por ejemplo, de la catástrofe de Essalud, donde el “personaje” que tiene plata como el agua de todos los océanos, sigue acumulando riqueza, gracias a los oscuros negocios de sus familiares; mientras los asegurados fallecen día a día, por las carencias extremas que se comprueba en todos los hospitales de la red de Essalud en el Perú.
Acuérdense también de aquellos fariseos del siglo XXI que declaran que su partido representa a “una derecha cristiana”, ¿derecha cristiana? ¿Ese señor no ha leído la biblia?, no ha leído los evangelios de Cristo? . Acuérdense también e informen a sus familiares, especialmente a los jóvenes que votan por primera vez, lo que significó para nuestro país, la década 1990 – 2000- Hoy, la candidata que acuña la frase : “Vuelve el orden” y coloca la foto de su padre – que podría ser un búmeran - no parece conocer la verdadera historia de esa infame década. En todo caso, resultaría muy valioso leer la obra: Historia de la corrupción en el Perú, del destacado investigador e historiador peruano Alfonso W. Quiroz. De los lemas que esgrimen los izquierdistas, no digo nada, porque, igual, cuando se trata de obtener réditos de poder, estos “progres” se dan volantines en el mismo lodo con los derechistas.