La escalada militar en Medio Oriente continúa generando preocupación internacional tras los nuevos ataques anunciados por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Según un comunicado difundido por la agencia ISNA, las fuerzas iraníes realizaron bombardeos de madrugada contra posiciones de grupos armados kurdos en la región del Kurdistán iraquí, así como un ataque contra la base militar de Al Dhafra Air Base en Emiratos Árabes Unidos, donde operan fuerzas de Estados Unidos.
De acuerdo con el comunicado militar, los ataques en territorio iraquí se produjeron alrededor de las 04:30 de la madrugada hora de Irán y estuvieron dirigidos contra “tres posiciones de grupos separatistas”. Un portavoz iraní advirtió que “si los grupos separatistas realizan cualquier movimiento contra la integridad territorial de Irán serán aplastados”.
Estas acciones se producen en un contexto en el que medios estadounidenses han especulado sobre posibles ofensivas insurgentes en la región kurda iraní conocida como Rojhelat, lo que, según analistas, podría aumentar la inestabilidad en el país.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria aseguró haber atacado instalaciones estratégicas en la base aérea de Al Dhafra, una de las principales instalaciones militares estadounidenses en el Golfo. “Todos los objetivos fueron alcanzados con éxito”, afirmó el comunicado, señalando que el ataque habría impactado centros de guerra aérea, radares de alerta temprana y sistemas de comunicaciones.
La base alberga la United States Air Force y también un despliegue militar francés con aviones Dassault Rafale. Por su parte, el Ministerio de Defensa emiratí informó que activó sus sistemas de defensa aérea para responder a amenazas de drones y misiles.
La tensión también se reflejó en incidentes paralelos en la región. En Erbil, un dron fue interceptado cerca del hotel Arjaan Rotana Hotel, provocando un incendio en un edificio cercano, mientras que el Aeropuerto Internacional de Dubái suspendió temporalmente sus operaciones por motivos de seguridad antes de reanudarlas parcialmente.
Todo ocurre horas después de que el presidente iraní Masoud Pezeshkian anunciara la suspensión de los bombardeos en países vecinos, una decisión que atribuyó a una medida excepcional tras la muerte de altos mandos de seguridad en ataques previos. La evolución de estos acontecimientos mantiene en alerta a gobiernos y analistas ante el riesgo de una escalada mayor en la región.