Un tribunal de Oslo condenó este lunes a Marius Borg Høiby, de 29 años, a cuatro años de cárcel luego de declararlo culpable de dos cargos de violación y otros 32 delitos relacionados con agresiones, amenazas, consumo de drogas e infracciones de tránsito.
El hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, fue acusado inicialmente de 40 delitos, en un proceso judicial que se extendió entre febrero y marzo de este año y que puso bajo la lupa a la familia real noruega.
De acuerdo con el fallo, una de las violaciones ocurrió en 2018 dentro de la residencia oficial de los príncipes herederos. Además, fue condenado por ejercer violencia reiterada contra una expareja, amenazas y delitos vinculados a sustancias ilícitas. Sin embargo, fue absuelto de otros dos cargos de agresión sexual.
La Fiscalía había solicitado una pena superior a siete años de prisión, mientras que la defensa pidió 18 meses, argumentando que Høiby solo debía responder por los delitos que admitió. El acusado negó las imputaciones más graves, especialmente las violaciones, que según las investigaciones ocurrieron mientras las víctimas estaban dormidas o inconscientes.
Tras conocerse la sentencia, la defensa adelantó que evalúa presentar una apelación. “Es natural considerar recurrir el fallo en los cargos más graves, que él no reconoció”, señaló su abogada, Ellen Holager Andenaes.
El caso salió a la luz en agosto de 2024, cuando Høiby fue detenido por presuntamente agredir a una entonces pareja en Oslo. A partir de esa investigación, la Policía encontró material audiovisual en dispositivos electrónicos que permitió ampliar el proceso y contactar a más mujeres involucradas.
Durante el juicio, Høiby reconoció haber llevado una vida marcada por excesos y afirmó que su necesidad de reconocimiento lo condujo al consumo de alcohol, drogas y relaciones inestables. También cuestionó el tratamiento mediático del caso y aseguró haber sido convertido en “el blanco del odio” en Noruega.
El escándalo ha golpeado la imagen de la monarquía noruega, aunque la institución aún mantiene respaldo popular en el país.