Miles de familias en Arequipa viven en zonas de riesgo o suelos no propicios para vivir, una solución para proteger a dicha población son las obras de mitigación de daños (inundaciones por lluvias, huaicos, etc.). No obstante, especialistas advierten que estas obras no garantizan una solución definitiva.
El exdecano del Colegio de Arquitectos de Arequipa, Juan Melgar, explicó que levantar muros de contención en zonas de alto riesgo supone una inversión elevada y resultados inciertos.
El costo mínimo sería de 1500 soles por metro cuadrado de muro y aún así no hay garantía de que el agua no se lleve la obra.
En el caso de un puente, añadió que se deben evaluar cuidadosamente el tipo de suelo, el caudal que podría soportar y los materiales a utilizar.
“En el plan específico no existen los proyectos de obras de mitigación, solo una planificación. Estos muros no garantizan seguridad y todo depende del nivel de escorrentía”, advirtió.
No obstante, más de 75 familias del asentamiento humano La Galaxia Zona B, ubicado en la parte alta del distrito de Miraflores, que viven a diario bajo la amenaza de deslizamientos, huaicos y erosión por lluvias, esperan que las obras de mitigación se ejecuten y así logren tener la ansiada titulación de sus propiedades.
Su esperanza crece porque en el nuevo Plan de Desarrollo Metropolitano estarían considerados como área urbana y por tanto habitable.
La Zona B es una extensión del pueblo joven La Galaxia Zona A. Sus viviendas se levantan muy cerca de una quebrada sin nombre, en la margen derecha, donde el peligro se intensifica durante la temporada de lluvias. Un informe del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) advierte que el sector se encuentra en una zona de alto peligro volcánico (volcán Misti), al haberse identificado depósitos de pómez, lavas y flujos piroclásticos de cenizas.
Además, las familias se asentaron en la parte baja de una pendiente. (Ver imagen)
El presidente del asentamiento humano, Fortunato Quispe, insiste en mitigar los riesgos con muros de contención y un puente. Intervenciones previstas en el plan específico del asentamiento humano UPIS La Galaxia, un documento que busca ordenar el crecimiento urbano en zonas con tratamiento especial.
RESPONSABILIDAD. Para Melgar, lo más preocupante es que se avale la ocupación de zonas peligrosas.
“El riesgo de pérdida de vidas humanas es latente y, si ocurre una tragedia, nadie asume la responsabilidad. Se ha permitido la ocupación en zonas de riesgo y eso es un problema social. La responsabilidad es de los alcaldes, se debió hacer un catastro”, cuestionó.
Desde su perspectiva técnica, la única alternativa viable es la reubicación. El Ingemmet también recomendó a las autoridades competentes gestionar la reubicación de viviendas así como evitar la consolidación de asentamientos en zonas de alto peligro. Como paliativo a esta ocupación, recomendaron limpieza de quebradas, implementar un programa de forestación así como evitar construir más viviendas en las laderas de los cerros.
SERVICIOS. Una revisión satelital, a través de Google Earth, muestra que las viviendas de la Zona B se ubican cerca de la quebrada y se conectan con otras asociaciones mediante dos puentes y una vía de trocha carrozable habilitados dentro del mismo cauce. Esta torrentera marca el límite con el resto de La Galaxia, donde ya existen avenidas pavimentadas, drenaje y servicios consolidados.
Los pobladores de la Zona B sostienen que llevan más de 20 años ocupando el lugar. Aunque cuentan con servicio de agua potable, aún carecen de electrificación y vías asfaltadas. Acceder a estos servicios depende del Concejo de la Municipalidad Provincial de Arequipa cuando declare viabilidad al plan específico, trámite que hasta ahora ha sido rechazado.
La negativa se sustenta en la cercanía a la quebrada, la necesidad de obras de mitigación y la falta de documentación técnica completa. Esta situación ha generado malestar en el alcalde de Miraflores, Germán Torres, por la demora del proceso, que se arrastra desde hace ocho años. Incluso, la regidora Mayra Sumari denunció que el burgomaestre increpó a los regidores provinciales por este tema.
Torres sostiene que este caso es emblemático, ya que otras asociaciones bajo esta misma condición corren el riesgo de no acceder a servicios básicos. De aprobarse el Plan Específico, se podría ejecutar obras de mitigación de riesgos, cuyos expedientes técnicos recién se elaborarán; sin embargo, mientras el asentamiento se mantenga en condición de alto riesgo, la municipalidad no puede invertir recursos públicos en la zona.