Cuando los precios suben, el impacto se siente de inmediato en el bolsillo, en el mercado, en el transporte y en los gastos del hogar. En ese escenario, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) cumple una función fundamental para mantener la estabilidad económica del país, a través de decisiones como el manejo de la tasa de interés, que influyen en la inflación, el valor de la moneda y el poder adquisitivo de las familias peruanas.
“Proteger su autonomía es una garantía para que el dinero de las familias no pierda valor. El Perú ha logrado mantener estabilidad monetaria durante casi tres décadas justamente porque el Banco Central de Reservas toma decisiones con criterios técnicos. Debilitar esa independencia sería poner en riesgo la confianza en la economía peruana”, explicó el especialista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), Franco Saito.
Los resultados recientes muestran la importancia de mantener un manejo técnico y responsable de la política monetaria. Esa estabilidad se refleja en el control de la inflación en el Perú, que según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) alcanzó 1.51 % al cierre de 2025, una cifra baja y alineada con el objetivo del BCRP. Este resultado fue, además, el nivel de inflación anual más bajo registrado por el país en los últimos ocho años.
Otro respaldo son las reservas internacionales netas que superaron los $90 mil millones al cierre de 2025. En términos simples, actúan como un respaldo frente a crisis externas o episodios de volatilidad del tipo de cambio, ayudando a reducir el impacto de shocks internacionales en la economía local.
“El debate sobre la economía debería mirar más allá de las promesas de corto plazo y mantener un BCRP independiente que permite enfrentar momentos difíciles y da mayor previsibilidad a la vida diaria”, afirmó el especialista.