La eliminación de Bolivia del camino hacia el Mundial 2026 dejó más que tristeza: una sensación de injusticia que su propio entrenador no dudó en expresar públicamente. Tras confirmarse el adiós definitivo, el estratega lamentó que el esfuerzo mostrado por su equipo no haya sido suficiente para alcanzar el objetivo.
Durante el proceso, Bolivia tuvo tramos competitivos que encendieron la ilusión de su hinchada, pero falló en momentos determinantes. Los puntos perdidos en partidos clave terminaron condenando a una selección que, pese a su entrega, no logró sostener regularidad en la tabla.
Las declaraciones del técnico reflejan el impacto de una campaña que se fue diluyendo con el paso de las fechas, dejando a la ‘Verde’ sin margen de reacción en la recta final.
Bolivia vuelve a quedarse en el camino y confirma que, en las Eliminatorias, no basta con luchar: hay que golpear en el momento exacto o el sueño se desvanece.