En medio de una creciente ola de accidentes de tránsito en Arequipa, donde solo en lo que va del 2025 ya se registraron más de 5000 siniestros viales, el Congreso avanza con el polémico proyecto conocido como la “Ley del borrachito”, que permitiría a conductores sancionados por manejar en estado de ebriedad recuperar su licencia de conducir.
La iniciativa fue presentada por el congresista Jorge Flores Ancachi y ya recibió la aprobación de la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso. El proyecto plantea que, de manera excepcional y hasta el 31 de julio del 2027, las personas que perdieron definitivamente su brevete por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas puedan volver a tramitar una licencia.
La medida beneficiaría únicamente a conductores que no hayan ocasionado muertes ni lesiones graves; sin embargo, ha generado fuertes críticas debido al contexto de inseguridad vial que enfrenta el país.
Para el abogado especialista en transporte Fredy Cahui, esta propuesta representa una especie de “amnistía” para conductores que incumplieron gravemente las normas de tránsito. El especialista advirtió que la aprobación de este tipo de medidas podría generar un precedente peligroso y abrir la puerta a futuras flexibilizaciones.
“El mensaje que transmite el congreso es incorrecto. El ciudadano que cumple las normas no recibe beneficios, mientras que quien infringió la ley termina siendo favorecido”, cuestionó.
El abogado recordó que manejar bajo los efectos del alcohol constituye una falta muy grave y que actualmente la legislación peruana ya contempla niveles de tolerancia permitidos: 0.25 gramos de alcohol por litro de sangre para transporte público y 0.50 para vehículos particulares. Aún así, sostuvo que conducir en estado de ebriedad sigue representando un riesgo para la vida de terceros.
Asimismo, señaló que flexibilizar sanciones en un escenario donde continúan registrándose accidentes mortales podría debilitar las políticas de seguridad vial y generar indignación entre familiares de víctimas de siniestros provocados por conductores ebrios.
La propuesta aún deberá ser debatida en el pleno del congreso, donde se definirá si esta controvertida medida entra en vigencia o es finalmente rechazada.