Indecopi intensificó los operativos de supervisión en grifos y estaciones de servicio de Arequipa para verificar que los conductores reciban información clara sobre los precios de los combustibles y paguen exactamente el monto anunciado. Las inspecciones también buscan garantizar que los establecimientos cumplan con las normas de atención al consumidor.
Con cada variación en el precio de los combustibles, miles de conductores dependen de la información que exhiben los grifos para decidir dónde abastecerse. Por ello, los fiscalizadores de la Oficina Regional del Indecopi realizan monitoreos en distintos puntos de la ciudad para comprobar que los precios mostrados en los paneles informativos coincidan con los registrados en los surtidores.
Las acciones de control incluyen la revisión de los tótems exteriores y otros mecanismos de información al público, con el objetivo de evitar posibles diferencias entre el precio anunciado y el efectivamente cobrado al usuario al momento de realizar la compra.
El viernes 12 de junio, la entidad informó que también se verifica la presencia del Libro de Reclamaciones, tanto en formato físico como virtual, así como la exhibición visible de los avisos que informan a los consumidores sobre este derecho.
Según Indecopi, estas intervenciones tienen un carácter preventivo y buscan corregir posibles irregularidades antes de que afecten a los usuarios. Las empresas que incumplan las disposiciones establecidas en el Código de Protección y Defensa del Consumidor podrían enfrentar sanciones que van desde amonestaciones hasta multas, dependiendo de la gravedad de la infracción.
La institución anunció que continuará realizando estas supervisiones en diversos establecimientos de la región para fortalecer la transparencia en la comercialización de combustibles y garantizar que los consumidores cuenten con información veraz al momento de tomar decisiones de compra.