La enfermedad por hígado graso, también conocida como esteatosis hepática, se ha convertido en un problema de salud global. Según MedlinePlus, cerca del 25 % de la población mundial presenta algún grado de esta condición, estrechamente vinculada a la obesidad, la diabetes tipo 2 y trastornos metabólicos.
Aunque suele ser silenciosa, puede progresar hacia fibrosis y cirrosis, etapas en las que el tejido sano es reemplazado por cicatrices que comprometen el funcionamiento del órgano.
En medio de este escenario, el café ha despertado interés científico como posible factor protector. Un estudio publicado en American Journal of Physiology, elaborado por investigadores de la Universidad de Yale, señala que consumir entre dos y cuatro tazas diarias de café filtrado se asocia con menor progresión de la fibrosis y reducción de enzimas hepáticas.
“La cafeína y otros compuestos antioxidantes podrían intervenir en los procesos de inflamación”, detalla la investigación, que encontró mayor efecto protector en el café con cafeína frente al descafeinado.
Un metaanálisis difundido en Annals of Hepatology concluyó que más de dos tazas al día se relacionan con menor riesgo de desarrollar hígado graso no alcohólico y de avanzar hacia fibrosis.
Asimismo, un estudio del Journal of Advanced Research identificó que al menos 78 mg de cafeína diarios —equivalente a una taza— se vinculan con menor probabilidad de daño hepático, incluso en personas con diabetes o prediabetes.
No obstante, los especialistas advierten que el café no reemplaza las medidas principales de prevención. La pérdida de peso, la alimentación equilibrada, el control de la glucosa y la presión arterial, así como la reducción del consumo de alcohol, siguen siendo las estrategias más eficaces.
“La mayoría de los casos pueden prevenirse con cambios en el estilo de vida y monitoreo médico”, recuerdan las guías clínicas. Mientras la incidencia del hígado graso continúa en aumento, la evidencia científica abre nuevas preguntas sobre el papel de esta popular bebida en la salud hepática.