Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha reconocida oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas en 1977 para visibilizar las luchas históricas de las mujeres por sus derechos y su participación plena en la sociedad.
El origen de esta jornada se remonta a las movilizaciones de trabajadoras que, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, reclamaron mejores condiciones laborales y equidad. Más de cien años después, el 8M sigue siendo un día de memoria, reflexión y acción colectiva en todo el mundo.
Pese a los avances en materia de igualdad, organismos internacionales advierten que persisten brechas profundas. Según datos del sistema de Naciones Unidas, existe un déficit global de aproximadamente 360.000 millones de dólares al año para financiar políticas de igualdad de género.
Además, apenas el 5 % de la ayuda gubernamental mundial se destina a combatir la violencia de género y menos del 0,2 % se invierte en su prevención. “Las mujeres y niñas siguen enfrentando situaciones alarmantes como pobreza, violencia y crisis sanitarias que profundizan la desigualdad”, advierten informes internacionales difundidos en el marco de la conmemoración.
En el plano jurídico, la comunidad internacional cuenta con instrumentos clave para la protección de los derechos de las mujeres. Entre ellos destacan la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención de Belém do Pará, que obligan a los Estados a prevenir y sancionar la violencia de género.
En América del Sur, el bloque regional Mercosur ha incorporado progresivamente la perspectiva de género en su agenda institucional. A través de instancias como la Reunión de Ministras y Altas Autoridades de la Mujer y el trabajo del Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del Mercosur, se impulsan iniciativas para prevenir la violencia, promover sistemas integrales de cuidado y fortalecer la participación política de las mujeres.
“Reafirmamos nuestro compromiso de trabajar junto a los Estados y la sociedad civil para garantizar una vida libre de violencias y promover políticas de igualdad”, señalaron desde el organismo regional en el marco de esta nueva conmemoración del 8M.